El año pasado Chezgra nos propuso un maratón, yo es el segundo que hago con ella, el primero que fue de tiras, me arropa muy bien los inviernos en el sofá, y éste lo voy a regalar. Los maratones de Gra son divertidisimos, recuerdo el primero que era una propuesta de hacerlo en 5 ó 6 horas, claro a mi me costó muchas más.
Ya sabéis que aquí en España la siesta es sagrada para muchos, y también sabéis que mi maquina y yo nos tenemos declarada la guerra, yo sabía que no podía hacerlo en las horas que ellas lo hicieran , pero también sabéis que soy cabezota, y, armada con cuatro canillas de hilo blanco y un cono, me puse a coser tiras, como si me fuera la vida en ello, eran las tres de la tarde o así, y cuando llevaba como una hora aporreando mi máquina a todo meter, y siguiendo al mismo tiempo las entradas de Gra, mi vecina que da pared, con pared donde yo estaba cosiendo empezó a aporrear la pared y a gritarme ¡ ya está bien, no te parece, deja dormir a las personas! jajajajaj.
Así que considere que media hora de siesta está bien, le di esa tregua y pasado el tiempo seguí a mi marcha y la acabé no en seis horas sino en algunas más.
Bueno y ésta segunda la termine y la puse a la cola para acolchar y aquí está, Gracias Gra por tu generosidad.
No son muy buenas fotos porque ya era tarde pero así la pongo.
Espero que le guste, y sino mi amiga Maribel dice que para ella.